Antes de que el día a día me permita olvidar lo maravilloso de estas vacaciones, quisiera a modo de primer post-vacacional plantear una cuestión ligada con los servicios hoteleros, y la eficacia en la gestión de los recursos humanos: ¿Qué es lo que hace que dos hoteles de una misma cadena e idéntica categoría dispongan de personal con niveles competenciales para el mismo puesto tan distintos?
Creo que estarán de acuerdo conmigo en la afirmación de que si la política de selección de personal proviene de la cadena hotelera, así como las pautas principales de la política de recursos humanos, la única causa posible de las excelencias del personal en un caso, y de las deficiencias en otro, sólo puede deberse a la gestión directiva y al liderazgo ejercido por el responsable in situ.
Conseguir que un empleado sonría cuándo te ve, dista mucho del que no levanta la cabeza para saludarte; conseguir que ante una consulta un empleado coja el teléfono para resolver o realizar las gestiones pertinentes, es muy distinto del: “no sé”, o el “nadie nos ha dicho nada” ante una disconformidad; conseguir que el primer día el camarero sepa exactamente cómo te gusta el desayuno, difiere del encontrar una especie de recipiente plástico en la mesa a modo de basurero; etc. etc.
Sin alargarme más, pensemos y observemos cómo se muestran nuestros empleados en las labores de atención al público, para valorar si estamos ejerciendo el liderazgo debido.
Feliz regreso a todos, y mejor incorporación a esta última y difícil etapa del año.

Comentarios (0)
Comenta este contenido