Usted está en:

Post

RSS

BCN Consultores

SOBRE ERRORES HUMANOS. GESTIÓN DE RRHH EN LA SANIDAD.

03/08/2009

Vengo indignada y a la vez aliviada, no pensaba escribir un nuevo post hasta el regreso de las vacaciones, pero creo que el caso viene al pelo de esta página.

Siempre me ha gustado la medicina y la profesión médica, de hecho es una vocación oculta a la que renuncié hace muchos años, no recuerdo muy bien por qué. Quizás por ello, cuando se habla de errores sanitarios, como el de Rayán el pasado mes de julio, siempre hay algo de mi qué trata excusar el desafortunado comportamiento, equiparando el error al de cualquier trabajador de otro tipo de empresa, y dulcificando el comportamiento bajo aquel viejo lema de que “errar es humano”.

Por otra parte, desde mi perspectiva de consultor de RR.HH., algo de mí no es capaz de entender que dados los actuales métodos de gestión empresarial, en la gestión sanitaria se esté trabajando con menor pericia y menores controles de calidad que en la producción de cualquier otro producto/servicio.

Pero sin llegar a ejemplos tan trágicos como el del hijo de Dalilah, permítanme que comente un caso propio para valorarlo desde la perspectiva de la gestión de “recursos humanos”.

Caso: Señora de 78 años, acude tres veces al año a revisiones de control tras un cáncer. Las revisiones conllevan varias pruebas entre ellas una ecografía.

En la última revisión, le hicieron falta 3 ecografías para llegar a un pseudo-diagnóstico. El hecho de que fueran 3 no fue por otra causa, que la pérdida de los resultados.

Y digo pseudo-diagnóstico, porque cuando la paciente señora recibe la comunicación de que se han encontrado los resultados de las 3 ecografías realizadas, cada uno de ellos daba un diagnóstico distinto, con el problema añadido de que uno de los resultados indicaba un dictamen fatal: la reproducción de un nuevo tumor.

El Doctor ante las distintas versiones, se decide a hacerle personalmente una nueva prueba para determinar localización, tamaño, posibilidades de extirpación, etc. Finalizada la misma se obtiene como resultado la ausencia de tumor, por lo que la buena señora se va a casa más ancha que larga a casa, así como su familia (que en este caso soy yo).

Dejando de un lado consecuencias personales de toda la historia, y valorando el caso exclusivamente desde la perspectiva empresarial, se me plantean las siguientes cuestiones:

  • Qué consecuencias económicas y no económicas conlleva para la empresa (somos todos) el bajo nivel competencial de sus trabajadores.
  • Qué consecuencias podría tener para un paciente (cliente del servicio sanitario) el hecho de que para obtener un resultado cierto haya tenido que someterse reiteradamente a la misma prueba durante 3 meses. En especial si el resultado final hubiera sido negativo.
  • Se trata de nesidad de formación, de efectivos, de adecuados procesos de selección, de medios de gestión y control, de humanización, ...?

Cualquiera puede entender que a priori un simple caso como éste ha conllevado costes de: productividad, tiempo, imagen, servicio, material, ... , por no decir que sigo dudando de que el resultado en el que constaba la existencia de un tumor pudiera pertenecer a alguien que va por el mundo con un tumor en la vejiga sin saber.

Todos erramos, todos hemos cometido errores, y l@s médic@s, l@s enfermer@s no son ni más o menos “personas” “trabajadores” que cualquier otro profesional cualificado, pero precisamente por ello la dirección sanitaria debería estar en manos de personas cualificadas, no tanto en medicina, sino en dirección de empresa y personas.

Montse Alsina

Comentarios (0)

  • No hay comentarios
  • Para continuar teclee los caracteres de la imagen

    simple_captcha.jpg Contiene (6 caracteres)

    Acepto las normas de uso