Estaba recordando que hace unos días me encontré con un ex alumno joven, que estaba de cajero en un supermercado. Le pregunté que tal le iba y me dijo que bien, que estaba contento porque estaba trabajando y que aunque no era lo suyo, ni a lo que deseaba dedicarse había tenido mucha suerte.
Se le veía dispuesto, con actitud positiva, resolutivo y amable.
También recuerdo que hace menos de dos años, mientras impartía un curso para desempleados, me surgió un proceso de selección para cubrir un puesto temporal, con buenas condiciones económicas y malas condiciones horarias.
Dado que la mayoría de los alumnos con los que contaba podían encajar (en conjunto jóvenes aspirantes al primer empleo), les ofrecí la posibilidad de inscribirse en el proceso. Recuerdo perfectamente como me miraron y como callaron.
Me pareció indignante la falta de motivación, de interés, de disposición, de actitud, ... en fin de todo.
En relación a todo ello, me planteo las diferencias actitudinales y si los tiempos que corren influirán positivamente en nuestra sociedad: ¿podrá la crisis mejorar el nivel competencial de los recursos humanos actuales?
Sin duda sí y a todos los niveles.
Todos los que durante años han vivido de la sopa boba, y no me refiero al caso de jóvenes como los de la situación anterior, sino a los profesionales de cualquier nivel y sector, acomodados en sus puestos, disfrutando de unas condiciones laborales sin precedentes en nuestro país, ¿mantendrán el mismo comportamiento profesional, o se estarán "poniendo las pilas"?
La crisis no puede mejorar por sí misma los conocimientos y habilidades de los individuos, pero probablemente inducirá a una mejora de la disposición y la conducta necesaria para la realización del trabajo de forma eficaz.
Si estoy en lo cierto, y así tiene que ser, la buena noticia es que los profesionales con capacidad y voluntad de adaptación a las circunstancias conseguirán mantenerse empleados, los parásitos sin voluntad de evolución se auto-inmolarán, y superada la crisis (eso sí, no sabemos cómo, ni cuándo) la actividad empresarial subirá progresivamente de nivel.
Roguemos para que la memoria colectiva mantenga a largo plazo la situación actual como estímulo al cambio actitudinal necesario.
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